
Siempre a esta altura del año, algunos síndicatos mandan cartas a la Academia para que se agreguen categorías a la premiación. Yo añadiría dos más. Primero, el Oscar al
Mejor Casting. Es una rama fundamental de la industria cinematográfica aquellos que eligen los actores para cada rol y que consiguen que éstos acepten. Y el segundo a la
Mejor Coreografía, que tiene más posibilidades de concretarse. La coordinación de movimientos de los actores, ya sea en bailes o escenas de acción, son muy comunes e importantes en la pantalla grande y merecen una distinción.